Cocino, luego existo. Esto exactamente es lo que pensé en un momento de mi vida. He estudiado Comunicación, pero descubrí que la mejor manera que tenía de comunicarme con los demás era cocinando, viendo como los amigos y conocidos disfrutaban con lo que yo hacía.
He sido muy "platero", es decir, se me ha ido la vista y el interés detrás de los platos de cocina. Esta inclinación natural a la gastronomía es la que me ha llevado a investigar, a leer, a preguntar, a innovar y, por qué no, a hacer experimentos con mis amigos. Cuando esto ocurría -¡eureka!- todos disfrutaban. Entonces supe que me gustaba cocinar, que sabía cocinar y que quería cocinar. Y la determinación filosófica "Cocino, luego existo" se ha hecho realidad.
Gracias a personas que han confiado en mi PUNTO especial en los fogones, hemos abierto restaurante.
Se llama El Sauce. Ven a vernos y seguimos hablando porque cocinando me entiendo con la gente.
El Sauce. Los Marines. (Sierra de Aracena)
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